sábado, 24 de agosto de 2013

  QUIERO TUS GRISES.

Que tienes pocos grises,
         me dices.
       ¡¡No importa!!
Quiero un poco de ese tono.

Mi azul, está pálido.
Quiero tu tono activado.
Tal vez mezclado quede bien
y hasta con tinte a miel.

Quiero esta racha de amor.
Que mi augure un resplandor 
en mi pálida vida sin calor.

Sin tus estrechos abrazos 
pasaré desconocida.
Totalmente perdida
En este mundo color lila.
Sin tus ardientes besos,
no podré estar fundida
en el vértigo de tu amada vida.

Tus grises quiero.

Son como plumaje de aves.
Como un rito de ángeles.
Como caricia del alma,
donde se hace el milagro.

Milagro de vida,
de gloria, de amor,
de alquimia, de aromas.

Repentino rayo fulgurante.
Gemido penetrante.
Temblor amante
que se siente diabólicamente,
impactante.

Dulcemente vibrante.

Como alas de ángeles brillantes.
             Sí...
¡¡tus grises amo!!.
         Grises,
tus grises....pero brillantes.
         Quiero...